Los modelos con los que se estudia el clima global presentan algunas limitaciones, como la poca representación que tienen las ciudades en sus cálculos. Un trabajo internacional pionero, con participación de un equipo argentino aborda ese problema y analiza, mediante modelos climáticos regionales, las características de decenas de megaciudades, entre ellas, el AMBA. Se busca aportar a la planificación de ciudades más sostenibles y a la comprensión de las islas urbanas de calor.






