La destrucción del sistema científico Golpe tras golpe

El gobierno avanza en su política de desguace del sistema científico tecnológico nacional. Ahora, las autoridades del CONICET anunciaron un profundo recorte en la asignación de becas posdoctorales y la negativa a prorrogar las ya otorgadas. Esta decisión implica la pérdida de recursos humanos altamente calificados cuya formación fue financiada por el Estado nacional y que ahora el país está a punto de desperdiciar. Llaman a una concentración en el Polo Científico Tecnológico de Palermo para este miércoles por la mañana para que reviertan estas disposiciones.

Nueva expedición al talud continental argentino Siguen la corriente

El Falkor (too) vuelve a zarpar para la segunda campaña de 2025 dirigida por investigadoras e investigadores argentinos en el Atlántico Sur. Esta vez, el equipo científico estudiará otros dos sistemas de cañones submarinos. El objetivo de la expedición es comprender cómo interactúan con la Corriente de Malvinas, promoviendo el ingreso a la plataforma continental argentina de aguas ricas en nutrientes, que la fertilizan y favorecen así la cadena alimentaria y la productividad pesquera en uno de los ecosistemas marinos más ricos del planeta.

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El desguace del sector nuclear argentino ¿El último clavo en el cajón del CAREM?

El gobierno paralizó totalmente la construcción del CAREM, el primer reactor de potencia de diseño ciento por ciento argentino, cuando ya se encontraba con un grado importante de avance en su desarrollo. Además, anunció su reemplazo por otro reactor que apenas existe en los papeles. Se trata de un nuevo paso en el ajuste contra el sistema científico y tecnológico nacional o de la rendición ante intereses geopolíticos que no quieren que la Argentina se convierta en un actor importante en el mercado internacional de generación nucleoeléctrica.

Detección de la tuberculosis La fagoseñal

Un equipo de investigación desarrolló un método sencillo, rápido y de bajo costo para el diagnóstico de la tuberculosis, usando bacteriófagos que permiten detectar en las muestras de pacientes la presencia de la micobacteria que produce la enfermedad, además de monitorear la eficacia de los tratamientos e identificar cepas resistentes a antibióticos. La bióloga Mariana Piuri, que lidera el proyecto, acaba de ser galardonada con el premio Milstein.