Un estudio liderado por un equipo de investigación de Exactas UBA mostró, por primera vez, que ciertas rocas graníticas son la fuente principal de un gas radiactivo que ingresa a las viviendas desde el suelo. El trabajo, efectuado en el valle de Punilla en Córdoba, reveló que el 6% de los domicilios evaluados tienen concentraciones de radiactividad en el aire que superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.







