La ataxia de Friedreich, una enfermedad neurodegenerativa y progresiva con una incidencia de uno a dos casos por cada cien mil personas, podría tener respuesta en un camélido de América del Sur. En un trabajo interdisciplinario, un equipo argentino de investigación halló que nanoanticuerpos de llamas podrían actuar como escudos microscópicos capaces de estabilizar a la proteína frataxina, responsable del padecimiento, cuando por un error genético escasea en el organismo o no funciona de manera adecuada.






