Nuevos compuestos antivirales

Castañazo contra el virus

Un equipo de científicas y científicos argentinos comprobaron que el extracto de la semilla de un árbol conocido comúnmente como castaño de Indias, tiene actividad antiviral contra el virus sincicial respiratorio (VSR), que es el responsable de la bronquiolitis en niños pequeños. Por ahora, los resultados fueron exitosos en cultivos de células y en ratones.

23 Abr 2019 POR

Cuando comienza el otoño y los primeros fríos, el virus sincicial respiratorio (VSR) inicia su temporada y se hace sentir con simples resfriados, pero pueden complicarse en especial en niños pequeños, quienes pueden sufrir dificultad para respirar, tos perruna, fiebre, sibilancias con cuadros de bronquiolitis y neumonía. “Lleva a un gran número de chicos a la hospitalización y muerte, por eso nos interesó abordar esta temática, para la cual hoy no hay vacuna ni terapia específica”, relata Carlos Bueno, desde el Laboratorio de Virología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires. Él, junto con un numeroso equipo de investigadores argentinos, acaba de probar que el extracto de una semilla del árbol, conocido como castaño de indias, presenta actividad antiviral contra este inquietante microbio, en pruebas realizadas, por ahora, en células y en ratones, según publicaron en Antiviral Research.

Majestuoso, de más de veinte metros de alto, con flores blancas en primavera, Aesculus hippocastanum, es también llamado castaño loco o falso castaño, porque su fruto es de aspecto similar a las castañas pero no es comestible. Si bien, por su gran porte, este árbol atrae la atención al verlo en jardines y avenidas de distintas ciudades del mundo, desde hace años ha concitado el interés de los científicos por las propiedades que atesoran sus semillas. “En la clínica se usa un extracto del Castaño de Indias para afecciones venosas periféricas, entre ellas, pesadez de piernas, dolores, calambres. Son patologías en que la inflamación tiene un rol protagónico”, indica Bueno, doctor en Bioquímica e investigador del CONICET.

Si bien sus virtudes antiinflamatorias, así como antioxidantes, son conocidas y aprovechadas desde hace tiempo por la medicina, aún faltaba saber mucho más de los beneficios encerrados en las simientes de esta planta. “El año pasado publicamos que tenía actividad antiviral contra el virus Herpes simplex tipo 1 (HSV-1), y ahora este trabajo demuestra que es activo frente al Virus Respiratorio Sincicial”, señala este científico del Departamento de Química Biológica, IQUIBICEN, siempre refiriéndose a pruebas celulares y de animales de laboratorio, que son los pasos iniciales de un largo camino antes de probarse en humanos.

De búsquedas y pistas

Leer, leer y leer investigaciones de colegas, le dio una pista. “Años atrás, haciendo una búsqueda bibliográfica sobre compuestos naturales como antivirales encontré un trabajo sobre una droga obtenida del extracto del árbol, conocido vulgarmente como Castaño de Indias, para el virus SARS-CoV, (síndrome respiratorio agudo grave). Esto me dio la idea de que, si este compuesto tiene efecto contra ese virus, tal vez podía servir contra el HSV y VSR, porque afecta vías de señalización intracelular comunes a todos ellos”, recuerda, y enseguida no deja de mencionar la relevancia clínica de este mal, que acaparó su interés científico. “Hoy -subraya- no hay vacunas, ni antivirales, ni terapia específica contra el Virus Respiratorio Sincicial. Sólo se contrarrestan sus síntomas, o sea, se amortigua su malestar, pero es una dolencia con una gran morbilidad y mortalidad en el mundo, en especial, en los países socioeconómicamente pobres como el nuestro”.

Con esta obsesión por dar con un antiviral para esta dolencia, Bueno y un amplio equipo de investigadores e investigadoras pusieron manos a la obra. Hoy, no sólo demostraron la actividad antiviral de estos compuestos extraídos de la semilla del Castaño de Indias en experimentos in vitro en laboratorio, sino también en un modelo de ratón con infección pulmonar causada por el Virus Sincicial Respiratorio. “El tratamiento con el extracto de semilla mejora el curso de la enfermedad aguda, como lo demuestra una menor pérdida de peso, la reducción de los títulos virales en los pulmones y la inflamación atenuada de las vías respiratorias”, coinciden en remarcar Franco Salinas, Luciana Vázquez, María Virginia Gentilini, Ailin O´Donoho, Eleonora Regueira, Mercedes Nabaes Jodargh, Mariana Viegas, Flavia Michelini, Gladys Hermida, Laura Alché y Carlos Bueno en Antiviral Research. (Ver recuadro)

Con la alegría de comprobar la eficacia de este extracto de semilla de este frondoso árbol que “también se halla en la Argentina”, Bueno no se detiene y sigue probando distintos compuestos. “Lo mío es la investigación básica con la expectativa de obtener algún día un medicamento para curar la bronquilitis epidémica”, concluye este buscador de antivirales.

 

Ellos son…

(De izq. a der.) Adelante: Flavia Michelini, Carlos Bueno, Laura Alché. Atrás: Martina Benedetti, Erina Petrera, Franco Salinas. Foto: Diana Martinez Llaser. Exactas Comunicación.

Un equipo de científicas y científicos argentinos permitió llevar adelante esta investigación. Ellos son: Luciana Vázquez y los miembros de la Unidad Operativa Centro de Contención Biológica (ANLIS Malbrán). “Allí contamos con la colaboración de Luciana y el resto de sus miembros para la realización de los ensayos en los ratones”, menciona Carlos Bueno.

Por otra parte, Ailin O´Donohoe, Eleonora Regueira y Gladys Hermida del Laboratorio de Biología de Anfibios (Exactas UBA) ayudaron en los preparados histológicos de los ratones. En tanto, María Virginia Gentilini del Instituto de Medicina Traslacional, Trasplante y Bioingeniería (IMETTYB) participó en el análisis patológico de los preparados histológicos.

Por último, Mercedes Soledad Nabaes Jodar y Mariana Viegas del Laboratorio de Virología del Hospital Gutiérrez los asistieron en unos ensayos para la evaluación del mecanismo de acción antiviral de las drogas.

Todo el equipo del Laboratorio de Virología está dirigido por Laura Alché e integrado por Flavia Michelini y Franco Salinas que colaboraron en los ensayos in vitro e in vivo, respectivamente.