Escuchando la voz de los pobladores de las yungas argentinas, un equipo interdisciplinario de científicas y científicos busca identificar los conflictos entre humanos y animales que ponen en peligro la supervivencia de especies amenazadas.

Bioquímico y Master en Comunicación Científica. Integrante del Centro de Divulgación Científica (Exactas-UBA).
Escuchando la voz de los pobladores de las yungas argentinas, un equipo interdisciplinario de científicas y científicos busca identificar los conflictos entre humanos y animales que ponen en peligro la supervivencia de especies amenazadas.
A lo largo de tres años, un grupo de investigación analizó las variaciones en la composición bacteriana de la tierra de cultivo de una huerta situada en la localidad de Moreno, Provincia de Buenos Aires. El estudio permitió reunir información necesaria para diseñar estrategias de remediación de esos suelos, que están sometidos a una explotación intensiva y que cada vez producen menos.
Los venenos que se usan actualmente para eliminar a las ratas y al ratón casero -animales que transmiten enfermedades y que provocan perjuicios económicos considerables- están perdiendo efectividad y afectan el ambiente. Un grupo de investigación avanza con un método alternativo para controlar ambas plagas.
Un grupo de investigación de Exactas UBA evaluó diez años de trabajo ininterrumpido en un municipio chaqueño en el que se dedicaron a controlar la transmisión de la enfermedad de Chagas en viviendas rurales. Los resultados muestran que, aun en condiciones de alta vulnerabilidad social, se puede interrumpir la transmisión doméstica del parásito causante de esta patología, que afecta a un millón y medio de habitantes de la Argentina.
Un estudio efectuado en la Argentina demostró que la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), implementada en 2011, tiene una eficacia mayor al 93% contra los tipos virales que provocan la gran mayoría de los cánceres de cuello uterino, el tercer cáncer más diagnosticado en las mujeres de nuestro país.
Un trabajo efectuado en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA refutó una aseveración sostenida durante décadas por la comunidad científica. Es una investigación sobre el Aedes aegypti, transmisor de dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla, que confirmó que el mosquito cuenta con un mecanismo clave que aumenta su probabilidad de supervivencia en lugares con largos inviernos.