Chagas

Diferencias que dejan dudas

Científicas de la Argentina fueron a hacer un estudio de rutina en una zona históricamente endémica de vinchucas y encontraron una variante de color más oscura, que habitualmente se asocia con la que habita en las zonas silvestres, pero no en ambientes domésticos.

24 Jun 2020 POR

 

El equipo de investigación cuantificó el color y, luego de pruebas estadísticas, pudo clasificar los insectos capturados en dos grupos: uno de individuos no melánicos (izquierda) y otro de individuos más oscuros , melánicos (derecha).

El equipo de investigación cuantificó el color y, luego de pruebas estadísticas, pudo clasificar los insectos capturados en dos grupos. El hallazgo puede estar asociado a procesos de reinfestación.

 

Calor y aridez, lo habitual para esa zona ubicada a 20 kilómetros de Cruz del Eje, en la provincia de Córdoba. Un día más de recolección de vinchucas, la principal vía de transmisión de Chagas, enfermedad que, según estimaciones, afecta a un millón y medio de personas en la Argentina. Como siempre, las científicas ingresaban a las viviendas y gallineros o corrales para tomar muestras de este insecto cuando se toparon con algo que llamó su atención: ¿Qué hacen estos bichos más oscuros aquí, dando vueltas? “Nos sorprendió esta variante que en Bolivia, Argentina y Paraguay estaba reportada para zonas silvestres, pero no para áreas domésticas y peridomésticas, donde habita el hombre o realiza sus actividades cotidianas”, destaca la bióloga Julieta Nattero desde el Laboratorio de Eco-Epidemiología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Triatoma infestans, como se conoce científicamente a este animal que se alimenta de sangre y en su picadura puede depositar el parásito Trypanosoma cruzi, causante de la enfermedad de Chagas, es a veces escurridizo a la hora de atraparlo para llevarlo a estudio en el laboratorio. Con pinzas largas los capturan y, luego, equipos sanitarios fumigan las casas, gallineros y corrales. Justamente en los gallineros se encontró el 83,2 por ciento de los insectos recolectados. “A veces, a las gallinas se las llevan a dormir a las casas para que no se las roben o coman los zorros”, describe Nattero sobre las costumbres del lugar que sufre numerosas dificultades económicas.

Ahora, en ese mundo complejo, encontraron vinchucas de aspecto diferente a las que esperaban hallar en ese lugar históricamente endémico. “La última campaña de fumigación de insecticidas antes del estudio se había realizado tres años atrás”, precisa el trabajo publicado en Parasites & Vectors. (Ver recuadro abajo). En ese escenario, tras revisar 62 unidades domiciliares, el equipo recogió vinchucas adultas con marcas amarillas oscuras y pequeñas en su tejido conexivo lo que motivó mayores indagaciones.

Para evitar que la clasificación fuera simplemente a ojo desnudo, Nattero indica: “Cuantificamos el color y, luego de pruebas estadísticas, pudimos ver que había dos grupos: uno de individuos más oscuros, melánicos, y otro, de no melánicos”. Ahondaron sus observaciones y distinguieron diferencias morfológicas entre ellos. “Encontramos que los melánicos son más grandes, presentan diferencias morfológicas en sus alas respecto de los no melánicos y tienen mayor asimetría fluctuante, que es un indicador de inestabilidad durante el desarrollo”, señala. En tanto, ambos grupos mostraban estar distribuidos e instalados en el área ubicada en el noroeste cordobés.

Más preguntas

¿Cómo es que cayeron ahí? Es uno de los interrogantes que abre este hallazgo y que buscarán responder. “Muchas veces se mueve leña y con ella vienen vinchucas”, menciona. Este insecto no camina tanto y no es un buen volador a grandes distancias, por lo tanto, sus avances pueden darse por transporte pasivo, es decir, no por sus propios medios. “Algunas reinfestaciones, en principio inexplicables, están relacionadas con ese tipo de transporte pasivo”, detalla Nattero, investigadora del CONICET, en base a su experiencia en trabajo de campo y tras hablar con los lugareños.

O, tal vez, ¿podrían provenir, en este caso, de áreas más agrestes? “En general -historia- no se le dio mucha importancia a los procesos de reinfestación desde el ambiente silvestre porque se los consideraba de muy baja incidencia”. La principal sospecha sobre el regreso de las vinchucas luego de una fumigación suele recaer en los errores a la hora de aplicar el insecticida o en las resistencias del animal al tóxico. “Nosotros –aclara- no podemos asegurar que en este caso vengan de focos silvestres, pero encontramos que son de aspecto más oscuro y, hasta ahora, los más oscuros que se han hallado están en el ambiente silvestre”.

Las preguntas se suceden y forman parte de futuras investigaciones con vinchucas. “Hemos presentado un proyecto para estudiar la variación de color de otro caso reportado en la provincia de Chaco. Entre los objetivos se encuentra el intento de capturar estos insectos en ambientes silvestres para compararlos con los que se hallan en las casas de familia, para saber si se trata de los mismos. Por ahí, hay variantes de color que no están asociadas a los típicos procesos de reinfestación que se consideran”, concluye mostrando parte de la tarea que tienen por delante desandar.

En detalle

El trabajo recientemente publicado en Parasites & Vectors está firmado por Julieta Nattero, Ana Laura Carbajal de la Fuente, Romina Valeria Piccinali, Miriam Cardozo, Claudia Susana Rodríguez y Liliana Beatriz Crocco. Las instituciones involucradas son el Laboratorio de Eco-Epidemiología, del Departamento de Ecología, Genética y Evolución, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA; el Instituto de Ecología, Genética y Evolución (IEGEBA, UBA-CONICET); la Cátedra de Introducción a la Biología de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Universidad Nacional de Córdoba, y el Instituto de Investigaciones Biológicas y Tecnológicas (IIBYT, UNC-CONICET).