
Si bien las noches siguen siendo más cálidas en la ciudad de Buenos Aires en relación con la zona rural aledaña, las diferencias tienden a achicarse en los últimos años. El estudio, realizado en base al análisis de datos obtenidos a lo largo de 32 años, fue realizado por investigadoras de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.