
La tormenta del 4 de abril pasado pudo visualizarse en los radares de Pergamino, Ezeiza y Paraná como una línea en forma de arco que representaba el frente de ráfagas. Esa forma se vincula con vientos intensos y copiosas precipitaciones, según investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.