
Las hembras del mosquito emplean diversas claves –visuales, olfativas y térmicas– para orientarse hacia el animal o la persona que le proporcionará el alimento indispensable: la sangre. Un equipo de investigadores determinó la forma en que los mosquitos utilizan el calor como clave para obtener el sustento. Estos resultados pueden ayudar a desarrollar estrategias para el control de estos insectos.