
El Aedes aegypti, transmisor de los virus del dengue, zika y chikunguña, se estaría adaptando al invierno porteño. Un estudio efectuado por investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA demostró que, durante la estación fría, casi la mitad de los huevos del mosquito puede eclosionar y producir larvas que pueden soportar las condiciones invernales y alcanzar el estado adulto.