
En estos días, las costas de Puerto Madero, San Isidro, San Fernando y Tigre muestran aguas de un color verde intenso a raíz de la multiplicación de un tipo de bacterias. Originado por causas naturales y de contaminación, este fenómeno supone riesgos para la salud de las personas, de los animales, y promete mantenerse toda la temporada.