
El 4 de julio 2012, los líderes científicos de los experimentos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN anunciaron el acorralamiento de la partícula más buscada por los físicos desde su predicción teórica hace casi medio siglo: el Bosón de Higgs. En esta nota, un esbozo de popularización de la que primero fue partícula maldita, y luego, la de Dios.