No son tan solitarias como podría pensarse. En efecto, unas 60 especies de arañas, de un total de varias decenas de miles, son sociales y viven en comunidad, y ello les brinda varias ventajas: les facilita la construcción de la red trampa y la captura de presas más grandes y en mayor número. Estas arañas sociales se ayudan entre sí en la alimentación y el cuidado de las crías y, a diferencia de otras especies, no practican el canibalismo sexual.
