
Por primera vez en un embrión vivo, investigadores de Argentina y Singapur lograron hacer un seguimiento de los cambios que le ocurren a nivel molecular. Demostraron que sus células comienzan a ser diferentes muy tempranamente y predijeron el destino futuro de las mismas. El trabajo, efectuado con ratones, se publicó en la prestigiosa revista Cell y aporta a un largo debate científico.