

Un laboratorio argentino logró, por primera vez en América Latina, atrapar y manipular un ion frío. Se trata de una tecnología que manejan menos de 20 países en el mundo. La exitosa puesta en marcha de esta trampa de iones permitirá avanzar en investigaciones básicas y aplicadas sobre diferentes aspectos de la mecánica cuántica como el procesamiento cuántico de la información y la metrología.