Retratar lo imposible
El fotógrafo Gabriel Valansi acaba de estrenar la muestra UNPUNKT que propone un recorrido visual y poético por la historia técnica de la fotografía. Su búsqueda lo llevó a trabajar con investigadores e investigadoras de Exactas UBA para lograr retratos tan fantásticos como científicamente sólidos. La historia de una colaboración impensada que vuelve difusas las fronteras entre arte y ciencia.
¿Qué es una imagen? ¿Qué se pone en juego a la hora de mirar? ¿Qué es lo que, en última instancia, es una fotografía? ¿Qué vuelve posible ese artilugio fascinante que trasciende las fronteras del tiempo y de la percepción? Son preguntas que invitan a pensar a contrapelo, a ver las cosas desde otro lugar, encontrando maravillas donde a simple vista no solemos ver nada. De eso se trata el arte, pero también la ciencia.
“La materia desaparece, pero el poder de lo visible se intensifica”, dice Gabriel Valansi al trazar el recorrido de su obra, que plantea historizar visualmente el arco evolutivo de la técnica fotográfica. De lo analógico a lo digital. Del papel film a las pantallas. Del grano de plata al píxel. Una historia de doscientos años y una búsqueda personal por retratar las unidades esenciales que hacen posible la imagen fotográfica.
“Hace doce años emprendí la tarea de hacer un libro sobre fotografía, un falso libro de técnica, ejemplificado con obras que estaba haciendo en ese momento. Buscaba la impronta técnica, pero encarada desde un lugar más poético”, cuenta el fotógrafo. Valansi es profesor de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la UBA, su mirada es también la de un investigador que se propone mostrar y enseñar algo sobre su disciplina.
De lo analógico a lo digital. Del grano de plata al píxel. Una búsqueda personal por retratar las unidades esenciales que hacen posible la imagen fotográfica.
Así pensó titular el libro y es, además, su manera de concebir la profesión: “Una disciplina, una escuela con unos códices de calidad bastante nítidos: justamente, la nitidez, el grano, el foco, el encuadre”, enumera. Y recuerda la necesidad de hallarle tapa y contratapa: “Si el libro planteaba un arco evolutivo de la fotografía, lo lógico era que su tapa fuese el retrato de un grano de plata. ¿Por qué? Porque el grano de plata fue la unidad por excelencia sobre la cual se depositó gran parte de la información fotográfica por casi 170 años”.
Se trata del haluro de plata, un compuesto químico presente en todas las películas fotográficas, tanto en blanco y negro como en color. “Pensé que merecía tener un buen retrato”, expresa Valansi. Para lograrlo necesitaba un laboratorio químico.
Una foto microscópica
Sólo había que cruzar de un pabellón a otro en Ciudad Universitaria. De la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo a la de Ciencias Exactas y Naturales. La interdisciplina siempre estuvo cerca. “Gabriel planteó una idea filosófica sobre el inicio del registro físico de la imagen. Buscaba la mínima porción física de lo que permite generar una fotografía. Necesitaba acceder a un laboratorio para realizar un proceso de extracción del grano de haluros de plata de los films”, comenta Florencia Di Salvo, investigadora en el Instituto de Química, Física de los Materiales, Medioambiente y Energía (INQUIMAE, UBA CONICET).
Di Salvo explica que hubo una evolución en las películas para mejorar las partículas de plata. “Se buscó lograr partículas con una figura geométrica más regular, porque así se obtiene un cubrimiento del espacio más óptimo. Al trabajar con films modernos logramos apreciar eso, resulta más atractivo a la vista. De todas formas, al ver las imágenes, algunas son más irregulares”, relata.
Hubo que utilizar un microscopio electrónico para obtener el primer retrato de un grano de plata que se expone en la muestra.
Según la investigadora, que además es profesora del Departamento de Química Inorgánica, Analítica y Química Física de Exactas UBA, extraer las partículas es un procedimiento conocido: “Trajo films con los que hicimos varias pruebas. Les aplicamos distintos químicos, ácidos y solventes. Es un proceso químico de extracción, secado y separación mediante la centrifugación. No es algo complejo”, afirma. El equipo estuvo conformado por Ana Foi y Federico Movilla, estudiantes de doctorado y de grado, respectivamente, en el momento del trabajo, hoy ya doctores.
La preparación de las muestras se trabaja siempre debajo del microscopio, manipulando las partículas con agujas y espátulas, a veces, suspendiéndolas con aceites para verlas mejor. “Como son muy pequeñas, no se veían en detalle. Las primeras inspecciones preliminares fueron con el microscopio óptico, de polarización, pero luego utilizamos el SEM, un microscopio electrónico del Centro de Microscopías Avanzadas de la Facultad, con el que obtuvimos las imágenes que se exponen en la muestra. Fueron varias sesiones hasta lograr los retratos que Gabriel buscaba”, detalla Di Salvo.
Una muestra de arte científico
Valansi repite más de una vez que UNPUNKT es una puesta en escena de procedimientos y búsquedas. “Logramos que aparezca en el monitor del microscopio y conseguimos el primer retrato de un grano de plata”, celebra. Sin embargo, mostrar con imágenes la historia técnica de la fotografía requería llegar a retratar la mínima unidad actual: el píxel.
“Eso tenía un pequeño problema, era imposible apelar a la misma técnica usada para el grano de plata, porque el píxel no es un ente material, es un ente electrónico, una formulación matemática”, plantea Valansi. Y continúa: “No quería una ilustración, sino un retrato, tener una cámara, aunque sea virtual, y fotografiar a un píxel”.
La imagen que la física proporciona de la estructura de la materia y de la luz permite disolver una serie de falaces antagonías entre materia, luz e información.
El artista recuerda el consejo de algunos colegas físicos y matemáticos, conocidos de cuando él estudiaba física: la mejor manera de representar el píxel era colocar directamente la fórmula. “Así resolví lo que sería la contratapa del libro, con esa expresión algorítmica que, colocada en el programa adecuado, arroja un punto en una pantalla”, comenta Valansi.
Sin embargo, para concebir la muestra tuvo que hacer evolucionar esa idea hasta lograr una imagen. Su obsesión con el píxel excede lo meramente fotográfico. “Me animaría a decir que en esta unidad primigenia recae mucho más que la información de la fotografía digital. Gran parte de la cultura que se mediatiza, virtualiza y viraliza se apoya en el píxel, un ente inmaterial. Pensé que era un gran momento para repensar lo que estábamos llamando fotografía en la contemporaneidad”, reflexiona.
La historia, entonces, es la de expandir los horizontes de lo visible. El fotógrafo se nutrió de la asesoría de los físicos Gastón Giribet y Hernán Grecco. “Mi rol en la colaboración con Valansi es, por decirlo de una manera graciosa, la de un ‘sparring argumental’. Nuestras charlas suelen ser debates sobre lo que la física tiene para decir acerca de la materialidad de la luz o, incluso, de la información”, afirma Giribet, profesor de la New York University y profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.
“La imagen que la física proporciona de la estructura de la materia y de la luz permite disolver una serie de falaces antagonías entre materia, luz e información; además de ahondar en otras preguntas, como la dimensionalidad de la obra de arte”, agrega el físico. Y suma: “Colaborar con Gabriel Valansi es muy interesante y entretenido. Admiro mucho su obra, tiene una base teórica sólida, lo que hace todo más cómodo para un físico como yo. También tiene mucha enjundia conceptual y eso me atrajo”.
“Encaramos una manera de materializar ese retrato imposible y nos tomamos la libertad artística de hacerlo desde la ficción más pura y dura”.
“Me contactó porque escuchó alguna conferencia que di, además de tener amigos filósofos y artistas en común”, recuerda Giribet. Fue cuando Valansi había vuelto a pensar en retratar al píxel: “En sociedad con uno de mis asistentes, Juan Furci, emprendí un equipo de trabajo por varios meses ante la invitación de Andreani a exponer”, completa el fotógrafo.
“Encaramos una manera de materializar ese retrato imposible y nos tomamos la libertad artística de hacerlo desde la ficción más pura y dura. Y empecé a escuchar relatos de científicos que me inspiraron a preguntarme si el píxel podía finalmente materializarse. Contacté a un filósofo amigo, Florencio Noceti, con el que le dimos forma a estos temas”, expone el autor.
Valansi también recuerda las charlas con Giribet sobre el campo en el que podría inscribirse un píxel, si en el vacío o en la nada. Extrañamente, todo eso convergió con un sueño de su asistente: “Juan (Furci) soñó con una esfera espejada por dentro en cuyo centro se ubica una cámara. Esa cámara es un punto iluminado por otro punto. Lo que hace es ver una serie de infinitos reflejos de sí misma”, relata.
Entonces trabajaron con elementos virtuales –Valansi los denomina “asistentes de mecanismos”, negándose a llamarlos “inteligentes”– para encontrar una manera de imaginar el viaje que muestra la exhibición. “Viaje que tiene que ver con este reflejo, este aleph, este punto que recibe todos los reflejos posibles, de todos los tiempos posibles”, expresa en clave borgeana. Y explica que tratando de hurgar y hacer zoom, conectaron ese sistema de búsqueda a un programa que representa en 3D en tiempo real. “No sabíamos si íbamos a encontrar algo parecido al grano de plata, pero sí la belleza del proceso”, concluye.
UNPUNKT libre y gratuita hasta junio
En alemán, “punkt” significa punto. El prefijo “un” puede remitir a una carencia o negación del término raíz, pero, en ocasiones, también a un sobregiro ominoso o extensión monstruosa del mismo. ¿Qué significa UNPUNKT? Es el planteo que Florencio Noceti realiza al presentar la muestra.
Hasta junio se la puede visitar en la Fundación Andreani, Av. Pedro de Mendoza 1987, CABA, de miércoles a domingo de 12.00 a 19.00, con entrada libre y gratuita.
El viernes 15 de mayo a las 18.00 tendrá lugar una charla abierta con Gabriel Valansi y Gastón Giribet en torno a la materialidad de la imagen, el arte digital y la articulación entre artes visuales y ciencia.

