Ecología

La naturaleza resiste

Un grupo de investigación demostró que las abejas jóvenes aprenden por sí mismas a evitar el polen contaminado con agroquímicos. El hallazgo evidencia la capacidad natural del insecto para tratar de adaptarse a un ambiente invadido por compuestos sintéticos.

2 Mar 2026 POR

Nos brindan alimentos como la miel, la jalea real y el polen. También, nos proporcionan productos como la cera, el propóleo y la apitoxina, una sustancia presente en su veneno que se utiliza en medicina para tratar el cáncer, entre otras patologías. Además, dan trabajo a los apicultores y a cada uno de los eslabones que componen la cadena de valor apícola.

Por si todo esto fuera poco, las abejas nos regalan sus servicios de polinización, que aumentan el rendimiento de los cultivos, favorecen la reproducción de especies vegetales y mantienen la diversidad del planeta.

No obstante, los humanos las exponemos continuamente a factores de estrés que las hacen propensas a enfermedades que pueden llevarlas a la muerte. Por ejemplo, al desplazarlas de sus ambientes naturales o, también, cuando las intoxicamos con agroquímicos.

Lo que hasta ahora no se sabía era si las abejas podían aprender a reconocer y evitar una planta contaminada con un producto artificial.

Se sabe que, en la naturaleza, las abejas son capaces de reconocer y evitar las plantas que contienen compuestos naturales “disuasorios”, es decir, aquellos que las plantas fabrican para espantar –con su olor, color o sabor- a los animales que se las comerían.

Lo que hasta ahora no se sabía era si las abejas podían aprender a reconocer y evitar una planta contaminada con un producto artificial. Por ejemplo, un agroquímico.

“Uno de los principales problemas para la abeja es que muchos de los pesticidas que se utilizan son artificiales, o sea, son sintéticos, lo que quiere decir que no coevolucionaron con los sistemas sensoriales de la abeja. Eso implica que la abeja muchas veces no los puede detectar como algo peligroso o tóxico”, explica Andrés Arenas, investigador del CONICET en el Departamento de Biodiversidad y Biología Experimental (DBBE) de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA (Exactas UBA).

Andrés Arenas y Walter Farina. Foto: Diana Martinez Llaser

En este contexto, el grupo de investigación de Arenas se preguntó: “Si los humanos seguimos modificando el ambiente, ¿cuál es la posibilidad de que la abeja encuentre una forma de evitar, al menos en parte, ese tipo de exposiciones tóxicas?”.

Para intentar responder esta pregunta, diseñaron una serie de experimentos cuyos resultados se describen en un paper publicado en la revista Scientific Reports.

Al principio, los individuos consumían indistintamente polen contaminado y sin contaminar. Pero, al cabo de un tiempo, pudieron discriminar cuál era el polen que estaba contaminado.

Aprendizaje natural

No hubo que inducirlas a hacer nada. Simplemente se las expuso a polen contaminado y a polen sin contaminar. Y ellas solitas eligieron cuál consumir.

En un caso, el contaminante era glifosato, un herbicida sintético que –se sabe- afecta la flora intestinal de la abeja provocándole síntomas asociados con el desbalance de la microbiota, como diarrea. En otro caso, el polen estaba contaminado con Imidaclopril, un insecticida artificial con efectos neurotóxicos (“afecta la sensibilidad gustativa, el aprendizaje, la memoria y la orientación del individuo”, acota Arenas).

Para los experimentos, los investigadores colocaron abejas jóvenes en cajas de acrílico transparente donde se les ofrecía un polen contaminado y otro sin contaminar. Foto: Diana Martinez Llaser

Para los experimentos usaron polen de dos tipos de plantas florales: colza y flor amarilla, que tienen características organolépticas (olor, sabor y color) diferentes. Fue así que colocaron abejas jóvenes – “las abejas jóvenes consumen polen”, señala Arenas- en cajas de acrílico transparente donde se les ofrecía un polen contaminado y otro sin contaminar, variando el contaminante o el tipo de polen. Cada caja tenía cerca de 80 abejas que podían elegir entre uno de los dos tipos de polen, uno de los cuales estaba contaminado con alguno de los dos pesticidas. Ambos pesticidas se utilizaron en concentraciones similares a las que se los encuentra en el ambiente.

“Observamos que, al principio, los individuos consumían indistintamente el polen contaminado y el polen sin contaminar. Pero, al cabo de un tiempo, podían discriminar cuál era el polen que estaba contaminado, posiblemente porque les caía mal, por decirlo así, y entonces sesgaba su consumo hacia el otro polen”, cuenta Arenas. “Vimos comportamientos similares con los dos pesticidas”, consigna.

Dado que las abejas jóvenes son las encargadas de alimentar a las larvas esto permitiría reducir la exposición a los contaminantes ambientales en el interior de la colmena.

Pero todavía faltaba determinar si las abejas habían aprendido a evitar el polen contaminado, es decir, si habían adquirido una memoria. Para eso, diseñaron otro experimento que consistió en colocar a las abejas que habían atravesado la experiencia anterior en cajas que contuvieran los dos tipos de polen (colza y flor amarilla) pero, esta vez, sin ningún contaminante.

“Cuando a los diferentes grupos de abejas, que habían pasado por diferentes experiencias previas, les presentamos los dos pólenes sin contaminar, mostraron que tenían una memoria que las hacía ir hacia el polen que habían conocido como más adecuado. Es decir, habían aprendido que el polen de la otra planta estaba contaminado y lo evitaban”, revela Arenas, y añade: “Esto lo comprobamos con ambos pesticidas”.

Según el investigador, el hecho de que las abejas jóvenes sean las encargadas de alimentar a las larvas sugiere que este mecanismo permitiría reducir la exposición a los contaminantes ambientales en el interior de la colmena, lo cual potenciaría la habilidad del insecto para adaptarse y sobrevivir en ecosistemas alterados por la actividad humana.

El trabajo publicado en Scientific Reports lleva la firma de Catalina Hunkeler, Rocío Lajad, Walter Farina y Andrés Arenas.