Comportamiento animal

Intrusos en el nido

laboratorios — por el 22/06/2018 a las 12:16

El tordo es un ave peculiar: no construye se propios nidos sino que deja sus huevos y la crianza de sus pichones a cargo de otras especies. Este comportamiento, llamado “parasitismo de cría”, es estudiado por Vanina Fiorini junto a un equipo de investigadores.

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El tordo es un pajarito de color negro tornasolado. Mide unos 20 centímetros, tiene pico largo y patas delgadas. Pero, su característica más peculiar es que no construye su propio nido: pone sus huevos en nidos ajenos. Cuenta una leyenda guaraní que el día que Ñande Yara llamó a los pájaros para enseñarles a construir sus nidos, el tordo se quedó dormido. Al despertar, no encontró a nadie a quien preguntar cómo se hacían porque todos ya se habían retirado a su propias moradas. Así quedó el tordo solo y sin hogar.

Pero, más allá de leyendas, la conducta de estas aves es materia de estudio entre biólogos y especialistas. Vanina Fiorini, junto a otros investigadores, se dedica a estudiar este comportamiento llamado parasitismo de cría, en el marco del Laboratorio de Ecología y Comportamiento Animal.

“Muchas veces el tordo es visto como una especie holgazana, abandónica, que se aprovecha del esfuerzo de otras aves para desentenderse de su propia cría. Esta visión produce cierto resentimiento en la gente, que hace que algunas personas, cuando encuentran en el campo algún nido parasitado, saquen los huevos de tordo o -como ocurre en Estados Unidos con el tordo cabeza marrón- se impulsen campañas para eliminarlos. Pero yo creo que un animal no es ni bueno ni malo, simplemente responde a la necesidad de sobrevivir y reproducirse, y es el producto de la selección natural. Así como un yaguareté no resulta un asesino por matar un carpincho, tampoco el tordo es un holgazán por no tener la capacidad de criar a sus pichones. Más bien podría vérselo, en forma metafórica, como una especie desafortunada a la que la naturaleza le negó la posibilidad de compartir su nido con sus crías y no puede proteger a sus pichones como hace la gran mayoría y no tiene más opción que dejar sus huevos en nidos de otras especies”, aclara Fiorini, con contundente lógica y una buena dosis de amor por estos pequeños sin techo.

Los investigadores estudian las adaptaciones o características que les permiten a estas aves ser exitosas y también las defensas que presentan las especies que son parasitadas, denominadas hospedadores. “Las aves parásitas no poseen la capacidad de construir sus nidos ni de criar a sus pichones. Por lo tanto, para poder dejar descendencia necesitan encontrar nidos donde poner sus huevos, para que éstos sean incubados y luego, sus pichones alimentados y protegidos por sus padres adoptivos”, explica Fiorini. Esta extraña forma de reproducirse ha ido modelando un gran abanico de adaptaciones que se observan, tanto en adultos, como en huevos y pichones. “Por ejemplo, las especies parásitas que estudiamos, que son el tordo renegrido Molothrus bonariensis y el tordo pico corto M. rufoaxillaris, poseen huevos con cáscaras muy gruesas que disminuyen la probabilidad de que sean dañados durante la puesta de huevos, que suele ser desde cierta altura, rápida y, muchas veces, siendo atacados por los hospedadores, que no desean que un ave extraña invada su nido. Además, las hembras de tordo suelen destruir algunos de los huevos del hospedador para reducir el número de futuros pichones de hospedador y así disminuir la competencia por alimento para los propios”, agrega.

En respuesta a esto, los hospedadores presentan co-adaptaciones o defensas que disminuyen el daño que el parasitismo produce sobre su propia reproducción: pueden reconocer y atacar a los parásitos o rechazar sus huevos eliminándolos del nido.

El primer paso del trabajo realizado por el equipo consiste en plantearse las preguntas que darán lugar a la hipótesis de trabajo, para luego planificar el experimento o las observaciones que desarrollarán para contestar esas preguntas. ¿Cómo se relacionan las características de los huevos con su resistencia a las punciones de los tordos? ¿A qué se debe la variabilidad en el comportamiento de punción de huevos que poseen los tordos? ¿Por qué un hospedador pequeño alimenta más al pichón parásito que a sus propios pichones? ¿Por qué el hospedador no rechaza los huevos parásitos? Para encontrar las respuestas buscan y visitan diariamente los nidos, miden y pesan huevos y pichones, y los filman para luego poder analizar su comportamiento. Una vez que los datos se encuentran volcados en planillas, los analizan estadísticamente. Habitualmente, el trabajo de campo se desarrolla en la Reserva El Destino, de la Fundación Elsa Shaw de Pearson, ubicada en la Provincia de Buenos Aires. Allí, en primavera y verano, tanto tordos como sus principales hospedadores; calandrias grandes (Mimus saturninus), ratonas comunes (Troglodytes aedon) y músicos (Agelaioides badius), se reproducen y permiten realizar experimentos a campo.

“El estudio de la coevolución entre especies nos permite entender un poco más cómo los procesos evolutivos modelan las características de los organismos. Por ejemplo, poder comprender cuál es el efecto de las vocalizaciones de los pichones de tordo sobre el comportamiento de los adultos hospedadores que les llevan alimento al nido. Es una manera de entender cómo actúa la selección natural sobre las distintas formas de vida que habitan la tierra y sus comportamientos”, concluye Fiorini.

 

(De izq. a der.) Jairo Castro, Jimena Lois Milevicich, Vanina Fiorini, Cynthia Ursino, Romina Scardamaglia, Rosario Masok y Juan Manuel Rojas Ripari. Foto: Exactas Comunicación.

Laboratorio de Ecología y Comportamiento Animal (DEGE)

Laboratorios 40 al 41, 4to. piso, Pabellón 2. Teléfonos: 5285-8627 y 5285-8628

http://server.ege.fcen.uba.ar/leyca

Director del laboratorio: Juan Carlos Reboreda.

Directores de la línea de investigación: Juan Carlos Reboreda, Vanina D. Fiorini y Cecilia De Mársico.

Posdoctorandos: Cynthia Ursino y Romina Scardamaglia.

Tesistas de doctorado: Juan Manuel Rojas Ripari, Ignacio Crudele y Jimena Lois Milevicich.

Tesista de maestría: Jairo Castro

Tesistas de grado: Priscila Pintos, Rosario Masok, Rocio Melzi.

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