Saberes tradicionales

Biología originaria

laboratorios — por el 23/10/2015 a las 12:40

La etnobiología es una disciplina científica dedicada a estudiar los vínculos que mantienen los diferentes grupos humanos o culturas con su entorno natural y con los elementos que lo componen. María Eugenia Suárez lleva adelante una línea de investigación que se dedica a estudiar la etnobiología de los wichís, originarios del Gran Chaco argentino.

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Desde hace más de 10 años María Eugenia Suárez se dedica a estudiar la etnobiología de los wichís, originarios del Gran Chaco. Foto: María Eugenia Suarez.

Desde hace más de 10 años María Eugenia Suárez se dedica a estudiar la etnobiología de los wichís, originarios del Gran Chaco. Foto: María Eugenia Suarez.

Las sociedades humanas se relacionan con la naturaleza de formas muy diversas. Para estudiar esos vínculos se ha desarrollado una disciplina llamada etnobiología. “La etnobiología estudia las ciencias biológicas de otras culturas y nos permite conocer otras maneras de interpretar al mundo, diferentes de las que la ciencia académica occidental propone. Las interpretaciones sobre el funcionamiento y estructura de la naturaleza son distintas, pero tan válidas unas como otras. Aceptar esto es un primer paso para promover y respetar la diversidad biocultural”, sostiene María Eugenia Suárez, etnobióloga y directora del Grupo de Etnobiología, que tomó vida propia dentro del Laboratorio de Micología Experimental dirigido por Laura Levin. “La etnobiología funciona como traductora entre las ciencia académica y la vernácula, y permite que una y otra dialoguen y compartan datos y teorías útiles para sus propios fines”.

Los etnobiólogos estudian los conocimientos, usos y concepciones de las distintas culturas en relación con la naturaleza y el papel práctico y simbólico que juega cada ser o elemento natural en el contexto de cada sociedad. La etnobiología hace interactuar métodos y teorías de diferentes ciencias como la biología, la antropología, la lingüística, la geología, la arqueología y la química.

El grupo forma parte de un equipo más amplio, encabezado por Pastor Arenas (CEFYBO, CONICET UBA), pionero de la disciplina en Argentina. Otros integrantes se encuentran en Córdoba y en La Pampa. En general, se dedican a estudiar la etnobiología y etnoecología de distintas culturas del país.

“Dentro del grupo que trabaja en la Facultad, del cual soy responsable, llevamos adelante varios temas de investigación. Desde hace más de 10 años yo me dedico a estudiar la etnobiología de los wichís, originarios del Gran Chaco. El trabajo incluye un estudio pormenorizado de la nomenclatura indígena sobre los seres vivos de su entorno: los nombres de plantas, hongos, animales, comunidades vegetales y espíritus, y de sus partes y características organolépticas. También se analizan las clasificaciones vernáculas de las especies biológicas, espacios, elementos y otros seres del cosmos wichí, los usos medicinales, alimenticios, ornamentales, textiles, tintóreos que les dan a las diferentes especies, y la importancia y el significado que éstas poseen para la gente”, explica Suárez.

(De izq. a der.) Florencia Otegui, Leila Heinzle, Florencia Barbarich, María Eugenia Suárez, Yésica Topakbassian, Anahí Herrera Cano.

(De izq. a der.) Florencia Otegui, Leila Heinzle, Florencia Barbarich, María Eugenia Suárez, Yésica Topakbassian, Anahí Herrera Cano.

Florencia Barbarich, otra integrante del grupo, realiza un estudio multidisciplinario en el que analiza aspectos etnobiológicos, químicos, toxicológicos y nutricionales de los cardones (Trichocereus spp.) en la provincia de Jujuy. Anahí Herrera Cano realizó su tesis de licenciatura sobre los aspectos etnobiológicos y microbiológicos de la elaboración y consumo de la aloja de algarroba de los wichís del Gran Chaco (codirigida por Suárez y por Leopoldo Iannone). Actualmente está comenzando un proyecto doctoral sobre etnobiología y química de especies tintóreas entre diversas poblaciones indígenas de la provincia de Formosa. Yésica Topakbassian, por su parte, está iniciando su investigación de posgrado sobre la etnobotánica de los inmigrantes armenios en Argentina. Florencia Otegui realiza su tesis de grado sobre la etnobotánica de las leñas entre los wichís del Chaco salteño. Y Leila Heinzle investigará sobre etnobiología entre pobladores del Delta del Paraná.

”Nuestra información proviene principalmente del trabajo de campo, con un fuerte componente etnográfico. Realizamos campañas de larga duración (de 15 días a 2 meses), durante los cuales convivimos y trabajamos con personas del grupo humano de interés (indígenas, campesinos, grupos de inmigrantes)”, relata Suárez. “Los datos se obtienen mediante entrevistas abiertas, observación participante y recorridos por el entorno en compañía de las personas consultadas. Recolectamos el material biológico, mineral o tecnológico que luego llevamos al laboratorio para identificar las especies vegetales, fúngicas o animales estudiadas y para analizar los materiales en función de los objetivos específicos de cada investigación. De acuerdo al tema de estudio, se realizan ensayos experimentales en el laboratorio, para lo cual, generalmente se trabaja con especialistas de otras áreas (microbiólogos, taxónomos, ecólogos, lingüistas, antropólogos, etcétera)”, agrega.

Los datos que aportan las investigaciones etnobiológicas sirven de base para otras ciencias básicas y aplicadas. Por ejemplo, datos sobre el comportamiento y hábitos de animales, la fenología de las plantas, cualidades organolépticas de los vegetales, toxicidad de alimentos, utilidad de especies como medicinas, pueden ser útiles para otras investigaciones. También contribuyen a la educación, porque los datos sirven para la confección de materiales didácticos interculturales y bilingües, que son un recurso fundamental para comenzar a respetar la diversidad cultural.

“Los datos sobre la diversidad, abundancia, identidad taxonómica de especies biológicas, así como sobre su papel, significado e importancia para las comunidades indígenas y campesinas contribuyen a proyectos de conservación de la biodiversidad, y a su lucha por la recuperación de territorios”, finaliza Suárez.

 

Grupo de Etnobiología

(Laboratorio de Micología Experimental – Departamento de Biodiversidad y Biología Experimental)

Laboratorios 9, 8 y 76, 4to. piso, Pabellón II, 4576-3300  interno 202

Dirección del Laboratorio: Dra. Laura Levin.

Dirección de la línea de Investigación: María Eugenia Suárez.

Tesistas de doctorado: Florencia Barbarich, Anahí Herrera Cano, Yésica Topakbassian.

Tesistas de grado: Florencia Otegui, Leila Heinzle.

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